Me parece que fue una persona admirable.
Fue Abogado, escritor, filosofo, educador, funcionario público y cada una de sus profesiones las relacionaba unas con otras y eso fue lo que me gusto porque se desarrollo de forma mas humanista en todos los aspectos. Fue nombrado el primer secretario de Educación Pública.
Me agrado que halla participado con otros jóvenes mexicanos críticos de los excesos de la
educación positivista no en su disposición a criticar los excesos del Porfiriato, sino en la calidad de las
críticas adelantadas por la generación de jóvenes intelectuales que le dieron
vida. Rechazó el determinismo y
mecanicismo del positivismo y el llamado la educación de con una visión más
amplia, que rechazara el determinismo biológico del racismo.
Él propuso la libertad de cátedra, la libertad de pensamiento y,
sobre todo, la re afirmación de los valores culturales, éticos y estéticos en los que América Latina emergió como realidad
social y política.
Me gusto que tuviera la ambicion de la recuperación de lo nacional mexicano y de lo latinoamericano
como una identidad que, además de real, fuera viable en el futuro, y sobre todo que no dependiera de lo
extranjero.
Sus frases: «Por mi raza hablará
el espíritu».
«Yo no vengo a trabajar por la
Universidad, sino a pedir a la Universidad que trabaje por el pueblo».
Aun prevalecen en nuestros días y me parece que tiene mucha razón.
Él logro la mayoría de sus metas y sus objetivos y por eso lo admiro, ojala todos los mexicanos tuviéramos esos impulsos que nos movieran para mejor, y no solo en nosotros mismo, sino, ser solidario y ayudar a los demás para así tener un mejor país.
